Camila Llontop: cuando la investigación científica internacional empieza en pregrado

29/04/2026

Nuestra estudiante de ingeniería civil transformó su curiosidad juvenil en una investigación de alcance internacional. Coautora en una revista Q1 y participante en un estudio interlaboratorio de la prestigiosa organización científica global RILEM, Camila combina rigor técnico, compromiso social y una vocación real por cambiar su entorno.

De barrio a vocación ingenieril

En San Juan de Lurigancho, el distrito más poblado de Lima con más de 1 millón de habitantes, las casas cuentan historias. Algunas, de esfuerzo y progreso; otras, de riesgo. Camila Llontop Morales creció observando ambas.

“He visto casas que no se aseguran, que pueden derrumbarse”, recuerda. Esa imagen —frecuente, pero inquietante— fue el punto de partida de su vocación.

Porque 7 de cada 10 viviendas en el Perú urbano, según el Grupo de Análisis para el Desarrollo, han sido autoconstruidas; es decir, erigidas de forma informal, sin estudios técnicos ni seguridad estructural. Un riesgo crítico en un país sísmico como el nuestro.

“Quería no solo mejorar mi vivienda, sino también lo que está alrededor de mi comunidad”, asegura. La ingeniería civil, entonces, sería —más que una carrera— una meta.

Aprender, insistir, atreverse

Pero el camino no fue inmediato. Porque sintió la intensa transición del colegio a la universidad. “Fue bastante complicado adaptarme… al constante estrés de estar estudiando, confiesa. Ese rigor y exigencia académica, sin embargo, fueron claves para entender que la PUCP era el ambiente que necesitaba para alcanzar sus metas.

Una vez en nuestra Facultad, el contacto directo con su especialidad le permitió reafirmar su elección: “Allí fue cuando decidí estudiar Ingeniería Civil netamente”.

Pero el momento más decisivo para Camila llegó en el curso Tecnología del Concreto con el profesor Guido Silva. Fue la delegada para poder estar en contacto más cercano con el docente, obtuvo muy buenas calificaciones, pero —una vez acabado el curso— deseaba seguir aprendiendo más. Su interés se convirtió en pasión.

“Le escribí un correo para poder ayudarle en cualquier cosa”, recuerda. Una iniciativa sencilla que le abriría, sin imaginarlo, oportunidades internacionales. Un proyecto de investigación que creía interno, era —en realidad— un artículo científico que sería publicado en Materials and Structures, revista Q1 de alto impacto en el ámbito ingenieril.

El paper abordó un problema global: la escasez mundial de arena natural. Aunque parezca un recurso infinito, la arena es el segundo recurso natural más consumido del planeta y su extracción descontrolada está causando graves daños ecológicos, como la erosión de las costas, la pérdida de biodiversidad en los ríos y el deterioro de la calidad del agua.

Así que el artículo exploró el uso de materiales reciclados —como PET y conchas de abanico— como sustitutos de la arena, evaluando su desempeño en la impresión 3D de concreto. Un estudio clave para integrar la construcción con la sostenibilidad.

Para Camila, este trabajo fue el inicio para nuevos retos que jamás creyó que accedería apenas en pregrado: “Me apasionó mucho, me abrió todo ese mundo de posibilidades”.

Ciencia, esfuerzo y mirada global

Gracias a su desempeño en el paper, Camila fue invitada a participar en un estudio interlaboratorio internacional de RILEM, una de las principales organizaciones globales en investigación de materiales y estructuras de construcción.

Este proyecto, liderado a nivel local por el profesor Guido Silva —quien ha acompañado y guiado de cerca el trabajo de Camila en cada etapa reúne a laboratorios de distintas partes del mundo —con la PUCP como uno de los pocos representantes de Latinoamérica— con un objetivo ambicioso: estandarizar ensayos para materiales cementicios en estado fresco, especialmente en el contexto de la impresión 3D, un campo aún sin normativas consolidadas.

Además de formar parte del avance científico, esta experiencia representó un desafío tanto académico como físico para Camila: “Ha sido el proyecto más exigente que he tenido”. No solo por la investigación —lectura constante de papers, adaptación de protocolos— sino por el trabajo en laboratorio: cargar baldes, manipular mezcladoras, trabajar bajo el sol.

“Hasta me salieron callos”, confiesa entre risas.

Pero además de potenciar su formación profesional, estas experiencias le han permitido fortalecer su compromiso por representar y fomentar la participación femenina en áreas STEM: “Si bien en algún momento fui la única mujer en ciertas reuniones, hoy la participación femenina es cada vez más sólida”, resalta.

La excepción se convirtió en una presencia activa que suma nuevas perspectivas. Camila lo ha vivido de cerca en su experiencia de trabajo, donde destaca el apoyo de su compañera Nicol, quien fue clave para cumplir con las exigencias del proyecto: desde las tareas más demandantes hasta el trabajo de campo.

Con una carrera en investigación tan destacada en apenas su octavo ciclo, Camila reconoce la invaluable guía del profesor Guido Silva, quien confió en su capacidad para integrarse a un entorno de investigación exigente, así como la disposición del equipo de Core Facilities FabCore, que facilitó el uso de equipos y resolvió dudas incluso fuera del horario habitual. Finalmente, remarca el respaldo de los integrantes del Hub for Advanced and Smart Engineering, en especial de Omar, con quien trabajó desde su primer paper y quien ha continuado brindándole apoyo en su desarrollo académico.

“No tengan miedo… no pierden nada intentando, es su consejo para todos sus compañeras y compañeros que se sienten inseguros de intentar iniciar un proyecto fuera de las aulas. Camila es el ejemplo de que incluso mediante un simple correo electrónico, tu rumbo profesional puede ampliarse por completo.