Descifrando el cerebro mediante la inteligencia artificial: Jenifer Kalafatovich obtiene beca para su posdoctorado en Alemania

16/02/2026

Desde Asia hasta Europa, nuestra ingeniera mecatrónica iniciará un nuevo posgrado, donde investigará —gracias a la Alexander Von Humboldt Fellowship— cómo se forma y conecta el cerebro humano desde etapas tempranas de la vida. Un avance crucial en favor de la salud preventiva materno-infantil.

Inteligencia artificial con neurodesarrollo humano. Esa es la innovadora y disruptiva línea de investigación que empezará nuestra egresada Jenifer Kalafatovich Espinoza, tras conseguir el Research Fellowship para Postdocts de la Fundación Alexander Von Humboldt de Alemania, uno de los programas de investigación más prestigiosos a nivel mundial.

A puertas de culminar su doctorado en Corea del Sur, donde también realizó su maestría, este cambio de cultura marca una etapa clave en su carrera científica. “El posdoctorado define en gran medida en qué te vas a enfocar en los siguientes cinco años”, explica.

Así que la decisión de Alemania respondió a una búsqueda muy concreta: un entorno donde la inteligencia artificial (IA) no se limite al análisis de datos existentes, sino que dialogue con experimentos diseñados desde cero, en contacto directo con hospitales y centros médicos. En ese cruce entre ingeniería, ciencia de datos y neurodesarrollo se ubica el nuevo proyecto que liderará como investigadora posdoctoral.

IA para comprender el inicio de la vida

Su investigación se centrará en cómo se forma y organiza el cerebro humano desde las etapas más tempranas, incluso antes del nacimiento. A través de modelos de inteligencia artificial, Jenifer busca analizar la conectividad cerebral: los caminos que siguen las neuronas al activarse y cómo estas redes evolucionan desde la gestación hasta la infancia.

“El objetivo es entender cómo se va formando el cerebro y si, a partir de esas señales tempranas, se podrían identificar patrones asociados a posibles enfermedades neurológicas en el futuro”, señala Kalafatovich.

El proyecto combina datos abiertos con información que será recolectada directamente en hospitales universitarios, bajo protocolos éticos especialmente rigurosos, dado que involucra a mujeres gestantes y niños pequeños.

Esta posibilidad de diseñar el experimento completo —desde la toma de datos hasta el análisis— fue determinante para elegir Alemania como destino académico. En un contexto global donde muchos estudios en IA dependen únicamente de bases de datos públicas, el acceso a infraestructura médica y tecnológica amplía de forma significativa el alcance de la investigación.

Ciencia sin fronteras

Esta nueva investigación se sumará a un amplio recorrido académico de Jenifer: tanto su maestría como su doctorado los cursó en Corea del Sur, especializándose en ingeniería cognitiva e inteligencia artificial aplicada a la biomedicina.

Actualmente en etapa final, su doctorado incorporó modelos de IA generativa capaces de transformar audio en representaciones visuales humanas, con aplicaciones potenciales en educación y telemedicina: “Buscamos desarrollar un doctor virtual que pueda conversar contigo, que realmente despierte confianza y con movimientos más naturales para generar un vínculo con la persona”, detalla.

Gracias a su experiencia internacional —sumada a estancias académicas y conferencias globales— nuestra egresada ha reforzado una convicción que hoy comparte con estudiantes interesados en seguir una ruta similar: las oportunidades existen, pero requieren preparación. “El inglés abre puertas, pero también es clave desarrollar habilidades para trabajar en equipo y construir redes académicas”, aconseja.

Consciente, además, de lo abrumador que puede resultar el proceso de postulación a becas en el exterior, Jenifer está dispuesta a compartir información de manera personal a quienes presenten dudas, especialmente si son oportunidades en Corea. Mediante su correo jenifer.kalafatovich@gmail.com, pueden transmitirle sus consultas.

Con experiencia próximamente en tres continentes, nuestra egresada demuestra que la formación académica y humana que ofrece la PUCP, sumada a la constancia y pasión, es capaz de liderar y aportar soluciones de alto impacto científico en todo el mundo.