Oro y plata para investigadores FCI en el Salón de Invenciones de Ginebra

13/04/2021

La Dra. Rosario Sun Kou, el Mag. Bruno Castillón y el Ing. Renzo Romero fueron reconocidos en la exhibición de inventos más prestigiosa a nivel mundial gracias a sus innovaciones patentadas de impacto social.

El Salón de Invenciones de Ginebra es considerado el escenario más importante en el mundo de la innovación a nivel mundial. Con casi cinco décadas de antigüedad, el aclamado evento celebró su edición número 49 bajo la modalidad virtual y tuvo como gran protagonista a la Facultad de Ciencias e Ingeniería PUCP.

En el encuentro participan más de 40 países y son más de 800 los expositores, quienes presentan alrededor de 1.000 novedosas invenciones impulsadas por organismos públicos y privados, empresas, investigadores y universidades. Fabricantes, comerciantes y financieros encuentran en este evento productos de primer nivel listos para ser comercializados.

La Universidad fue el único representante peruano en la exhibición, y es también uno de los que más participaciones tiene en toda Latinoamérica. “Estos reconocimientos son prestigiosas credenciales internacionales que nos permiten postular con más posibilidades a fondos concursables de investigación, obtener nuevas patentes”, señaló la jefa de la Oficina de Propiedad Intelectual (OPI) de la PUCP, la Mag. Melisa Guevara.

Oro para la doctora Sun

La Dra. Rosario Sun Kou, investigadora del Departamento de Ciencias, lideró el equipo que desarrolló una nariz electrónica con sensores de zeolita, hecha en cotitularidad PUCP-UNI.

El invento está conformado por un arreglo de sensores a base de óxidos semiconductores dopados con metales y óxido zeolita. Tal recubrimiento actúa como un tamiz molecular que

incrementa la sensibilidad a compuestos aromáticos y mejora la evaluación de una sustancia. Además, los sensores se ubican en una cámara hermética que, a su vez, presenta un control de temperatura en lazo cerrado.

Esta nariz electrónica se ha desarrollado con la finalidad de verificar la calidad en vinos, comprobar la denominación de origen en el pisco peruano y discriminar aquellos que son adulterados a partir de productos con marcas reconocidas. También se puede emplear para la evaluación de otros compuestos como el análisis del grado de descomposición de alimentos, la detección de insecticidas, entre otros.

Plata para el magíster Castillón

El Mag. Bruno Castillón, investigador del Departamento de Ingeniería, junto con el grupo GIDEMS, crearon un ventilador manual volumétrico para atender a pacientes críticos en ambulancias.

Castillón afirma que lo normal en el mercado es que los equipos convencionales no monitoreen ni la presión ni el volumen, mientras que la maquinaria más sofisticada solo lo hace de forma electrónica. Mientras que el ventilador diseñado por él puede funcionar de forma simple, sin electricidad, y también está en capacidad de operar dentro de una ambulancia, para que así puedan las enfermeras, médicos o bomberos manejar la presión y el volumen de manera práctica y sencilla.

“Buscamos ir más allá de las patentes y desarrollar equipos que se puedan comercializar. No tengamos temor a la competencia internacional, nuestra habilidad es la creatividad”, señaló Castillón, quien a su vez afirmó que también se busca crear una alianza entre la Universidad y una empresa privada para fabricar este ventilador en serie y llegar al comercio exterior.

Plata para el Ing. Romero

El ingeniero Enzo Romero, investigador y miembro del Grupo de Investigación en Robótica Aplicada y Biomecánica (GIRAB), fue reconocido por la creación de un dispositivo electrónico para personas con amputaciones en las manos.

Romero explica que cuando una persona pierde una mano, no pierde únicamente la sensación de poder sujetar objetos, sino también la de sentir qué es aquello que toca. Esta habilidad de sensación es llamada “el sentido háptico”, que es sobre lo que está basado el invento que promovió junto con el equipo de GIRAB.

Se trata de un dispositivo háptico portátil con piezas intercambiables, gracias a un elemento que va sobre el antebrazo de la persona con amputación. Este cuenta con tres unidades mecano-táctiles, las cuales dependen de tres sensores de fuerza, que están colocados en el pulgar, en el índice y en el dedo medio de la prótesis del usuario. De esta forma, cuando la persona sujeta un objeto, la misma sensación de fuerza es transmitida hacia el antebrazo con la misma fuerza con la que la está percibiendo su prótesis.

En esta edición, las científicas marcaron una importante presencia y motivaron a que más mujeres sigan incorporándose al campo de las ciencias e ingeniería, destacando el rol trascendental de ellas para dejar un precedente: “Nos toca ahora motivar a más niñas y adolescentes a que si les gusta alguna carrera en ciencias o en ingeniería, sigan su vocación y logren sus metas”, puntualizó la laureada Dra. Sun.